Creemos en un solo Dios, santo y amante, lleno de gloria, poder y sabiduría, quien vive en eterna Trinidad como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios, quien creó y sostiene el universo físico y espiritual, desea una relación con nosotros.
a. Características de Dios
Nuestro Dios es un Dios maravilloso, y solo él es digno de nuestra alabanza, nuestra adoración y nuestra fidelidad. Dios es soberano y no tolera rivales. Dios es santo y llama a todas las personas a ser imitadores de su santidad. Dios es amor y los que le aman deben reflejar el carácter de su creador. La grandeza superada de Dios significa que la vida de Dios nunca fue creada, nunca terminará, da vida, es omnisciente, omnipresente; omnipotente y está libre de cumplir sus divinos propósitos. Tenemos el privilegio de conocer a Dios, aunque no lo entendemos completamente. Dios sigue siendo el Rey soberano del universo, quien reina en gloria radiante, poder majestuoso y sabiduría inmensa.
Éxodo 20:1-6; Salmos 90:2; 113:2-6; Isaías 40:28-31; Mateo 19:26; Efesios 2:4-5; 1 Corintios 8:6; 1 Timoteo 6:15-16; 1 Pedro 1:15; 1 Juan 3:20
b. Trinidad y Deidad
Dios es el único Dios verdadero quien exige nuestra lealtad y devoción completa. Dentro de la unión del ser de Dios hay una armonía de relación triple. El Padre reina, planea, inicia, crea, cuida y juzga la creación. El Hijo llegó a la tierra para enseñar, sanar, sufrir, morir, resucitar y redimir. El Espíritu Santo habita, fortalece, resurge, transforma, bendice y guía a la nueva creación. Las personas de la Trinidad unen las actividades de Dios, las cuales crean, redimen y dan vida desde la creación hasta la nueva creación. El Padre mandó al Hijo, quien dio el Espíritu a la iglesia.
Deuteronomio 6:4-6; Mateo 28:18-20; Juan 1:14,18; 5:21-23; 14:15-17; 20:31-32; 1 Corintios 2:10; 2 Corintios 13:14; 1 Pedro 1:2; 3:18; Apocalipsis 22:17
c. Creador y Sustentador
Al principio Dios creó el cielo y la tierra. Dios habló y el universo fue formado de la nada. Dios el Padre, Hijo y Espíritu Santo participan en crear y mantener al mundo. La creación expresa el pensamiento de Dios, como una pintura expresa el pensamiento del artista. Dependemos de Dios por el suelo, aire, agua, alimento, refugio, amigos y vida en sí. Dependemos de la providencia de Dios para preservar la vida, para capacitar nuestras acciones y para guiamos a sus propósitos de redención. Todas nuestras bendiciones vienen de la bondad y de la gracia de Dios.
Génesis 1:1-2:4; Nehemías 9:6; Salmos 104; Isaías 44:1-6; Juan 1:1-3; Hechos 14:15-17; Colosenses 1:15-20; Hebreos 11:3
d. Relaciones de Dios
Dios anhela intensamente tener una relación personal con todas las personas. Podemos descubrir la plenitud de la vida, si entramos en una relación de alianza con Dios por medio de Jesucristo, por toda la vida. Conocer a Dios de esa manera íntima, implica el corazón, el alma, el espíritu y la voluntad. Nuestro amor a Dios va a reflejarse en nuestra fe y nuestra obediencia al que nos amó, primeramente.
Génesis 12:1-3; Deuteronomio 7:9; Salmos 23; Marcos 12:29-30; Juan 3:16; 1 Juan 3:1; 2 Pedro 3:9